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La pesca marítima en Francia
Y quizá, más que para cualquier otra actividad, hayamos de considerar, para entender lo que significa la pesca en la actualidad y, sin duda, lo que pueda ser mañana, el gran movimiento económico, social y político del Planeta Tierra en el que se ve inmersa (¡constituido en sus cinco sextas partes por mares !). situación actual : Hechos clave y cifras La organización administrativa y profesional El marco comunitario La evolución del entorno internacional Para más información
Según los últimos datos disponibles (1999), la pesca francesa se sitúa en el vigésimo primero o vigésimo segundo puesto mundial : Francia ocupa el primer puesto de entre los países cuya producción (pesca y cultivos marinos) es inferior al millón de toneladas. La producción nacional se acerca a las 750.000 toneladas, de las cuales 588.100 toneladas corresponden a la pesca (peces, crustáceos, mariscos, cefalópodos, algas) y 161.000 toneladas a los cultivos marinos (156.000 corresponden a la conchilicultura y 5.000 toneladas a la acuicultura de peces). El valor asciende aproximadamente a 9.000 millones de francos, es decir, el 0,14% del producto interior bruto. La flota pesquera sumaba, a 31 de diciembre de 1999, 8.314 buques con una capacidad de 182.911 toneladas brutas de arqueo (TJB), esto es, alrededor del 10% del tonelaje comunitario, porcentaje similar al del Reino Unido, por detrás de España e Italia. La potencia de la flota - estimada a partir de ahora en kilovatios (Kw) en lugar de los caballos (CV) anteriormente empleados- se aproxima a 1,1 millones de Kw, lo que sitúa a Francia en el mismo puesto que el Reino Unido, superados ambos países por España e Italia. La Zona Económica Exclusiva francesa (ZEE) (1) abarca aproximadamente 11 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales 260.000 corresponden a Francia metropolitana y casi 10,8 millones a los departamentos y territorios de ultramar así como a las colectividades con un estatuto particular (Saint-Pierre-et-Miquelon, Mayotte). La pesca francesa se ejerce en aguas francesas (entre el 25 y el 30% de las capturas), en aguas de países de la Unión Europea (entre el 50 y el 55% de las aportaciones) y en las zonas económicas exclusivas de los terceros países así como en aguas internacionales (alrededor del 25% de las capturas). En Francia, las empresas pesqueras suelen ser PYMES de carácter familiar, o incluso empresarios individuales, y por cuanto respecta a la pesca artesanal, frecuentemente carecían de una figura jurídica concreta. Afirmando el carácter comercial de la actividad pesquera y creando la figura de la sociedad de pesca artesanal, la ley de orientación de 18 de noviembre de 1997 sobre pesca marítima y cultivos marinos ha proporcionado a dichas empresas un marco jurídico claro. Se distinguen tradicionalmente : La pesca industrial : Es la pesca realizada por unidades que generalmente sobrepasan los 25 metros de longitud, pertenecientes a sociedades de capitales en las que no participa el patrón. Esta noción de pesca industrial no debe confundirse con la pesca "minotière", que se dedica a capturar grandes cantidades de algunas especies de peces a fin de transformarlos para la alimentación animal. No hay este tipo de pesca en Francia ; la pesca artesanal, realizada por navíos de menos de 25 metros generalmente, que pertenecen al patrón del barco. La pesca industrial y la artesanal comparten una característica común : la escasez de fondos propios. Paralelamente, los precios de los buques son muy elevados debido a su tamaño (grandes, por exigencias del alejamiento de los caladeros) y al nivel de sofisticación tecnológica (requerida por razones de explotación). La pesca presenta la paradoja de ser una producción primaria, de elevada intensidad capitalística y de alta tecnología. En la Francia metropolitana, este sector emplea a 20.600 marinos-pescadores, de los cuales 16.500 trabajan a tiempo completo. Se estima que dichos puestos de trabajo en el mar generan entre 50.000 y 60.0000 empleos inducidos y cerca de 40.000 empleos indirectos, en la medida en que la pesca constituye, en términos de ordenación del territorio, el nexo de unión de las comunidades urbanas del litoral. En los departamentos y territorios de ultramar, la pesca ocupa a casi 10.000 personas que producen oficialmente cerca de 100.000 toneladas. Todos los marinos-pescadores perciben una remuneración en función de las capturas, tanto en la pesca industrial como en la pesca artesanal : la diferencia estriba en que los primeros gozan de un salario mínimo garantizado mientras que, en el caso de los últimos, su remuneración depende exclusivamente del resultado de la expedición marítima. La formación A pesar de los esfuerzos desplegados, se acusa hoy en día una ausencia de marinos-pescadores cualificados. Sin embargo, la formación se limita a la actividad haliéutica. Por otra parte, dicha formación resulta obligatoria, en la medida en que el acceso a la profesión está sujeto a la adquisición de una formación particular. Los estudios alternan la formación teórica, realizada en tierra, con la formación práctica, a bordo de los buques. El consumo de productos del mar se reparte entre el consumo directo de los hogares, en casa o en restauración colectiva,_ y el consumo indirecto de las empresas que compran dichos productos para transformarlos. El consumo directo, que se elevaba a 12-15 kilos per capita en 1970, se acerca en la actualidad a los 26 kilos de peso equivalente entero, lo que supone un crecimiento de más del 90% en veinte años. Tres son sus características principales : experimenta, de un tiempo a esta parte, una influencia de la moda, debido a la importancia concedida a la dietética y al culto del cuerpo ; está sometida a una gran elasticidad de la demanda, que se conjuga con un efecto de umbral (de precios) ; experimenta el efecto del crecimiento continuado del papel que desempeñan las grandes y medianas superficies comerciales (GMS), responsables del 55 al 60% de las compras de productos del mar. Orientadas inicialmente hacia los productos congelados, las GMS dan preferencia en la actualidad al pescado fresco, los productos listos para calentar y los productos PAC (listo para cocinar). El consumo indirecto es realizado por los transformadores. La industria conservera se abastece principalmente de productos franceses, en tanto que la industria de los congelados recurre en mayor medida a las importaciones, debido a la escasez de la oferta nacional de aquellos productos que le interesan. Tanto las conserveras como las empresas de productos congelados fabrican productos básicos, cuya producción se encuentra cada vez más localizada fuera de Francia, mientras que la producción metropolitana se orienta hacia productos de mayor valor añadido (conservas o platos precocinados). Un déficit comercial El crecimiento del consumo directo y las necesidades de abastecimiento tienden a acrecentar el déficit de la balanza comercial. Con sus 13.300 millones de francos de déficit, los productos del mar ostentan el privilegio, poco envidiable, de constituir la partida más negativa de la balanza del comercio exterior. Cuatro productos : el salmón, las gambas, el atún y el bacalao fresco son responsables de prácticamente la mitad del déficit haliéutico de la balanza comercial.
Todas las actividades pesqueras, por muy diversificadas que estén, se encuentran representadas en una organización interprofesional original, nacida de la crisis económica de los años 30 y estructurada por un reglamento de 14 de agosto de 1945. Los organismos profesionales Profundamente modificada por la ley de 2 de mayo de 1991, la organización interprofesional está formada por un Comité nacional de la pesca marítima y de los cultivos marinos, por trece comités regionales y 39 comités locales repartidos en el conjunto del litoral francés. La adhesión es obligatoria. Productores (armadores y tripulación), comerciantes (marisqueros y pescaderos), transformadores (conservas, congelación, salazón y ahumado) se encuentran representados por familias profesionales (organizaciones sindicales, cooperación marítima, organizaciones de productores). La financiación descansa principalmente sobre las tasas parafiscales pagadas por los productores y por las empresas que realizan la primera compra de los productos del mar. La organización se nutre también cotizaciones y de contraprestaciones por servicios prestados. Los servicios del Estado son los encargados del control financiero de estas instituciones. Las organizaciones de productores (OP) se constituyen por iniciativa de los profesionales del sector de la pesca y de la acuicultura, con el fin de adoptar las medidas necesarias para garantizar el ejercicio racional de la pesca y la mejora de las condiciones de venta de sus productos, de acuerdo con la regulación comunitaria. Desempeñan un papel importante en la gestión de los recursos y en la regulación del mercado. |